sábado, 28 de julio de 2012

OTTO MORALES BENITEZ, Y RAFAEL URIBE URIBE



Juan Norberto Zuluaga Osorio[1]

Resumen
Escribir sobre las experiencias desde el ejercicio de la docencia, nos permiten, por lo tanto generar espacios de discusión, reflexión y análisis, para que mediante desde el ejercicio de la crítica histórica, social, cultural y política, se pueda estar en capacidad de aceptar,, de la mejor manera posible  las observaciones de los lectores y pares, a fin de que se reconstruyan y se reformulen esta clase de discursos.
El ejercicio del derecho, sea desde la cátedra universitaria, o la práctica judicial, o del  litigio, está fundamentada en la presentación de fórmulas, métodos, caminos, teorías y posturas. Estos conceptos son entendidos como construcciones desde el ejercicio del lenguaje primero, desde los actos de habla, desde las habilidades comunicativas. Jhon Austin (1962)[2], manifiesta que los usos del lenguaje puedan ayudar a reformular y reconstruir los nuevos argumentos que puedan surgir.   
Razón por la cual, entonces, el ejercicio escritural que se propone en esta oportunidad, se intentará realizar la conexión, desde algunos tópicos, de la obra múltiple del Maestro  Otto Morales Benítez (1920), quien, a lo largo de su vida, como se ha dicho, ha sido “…un ejemplo de trabajo investigativo, de consulta bibliográfica exhaustiva, de buen juicio crítico, de interpretación sociológica y antropológica, de una visión americanista, todo lo cual no es extraño teniendo en cuenta las extraordinarias dotes del nuevo académico numerario, no sólo como abogado y académico,  sino como pensador, humanista y destacado líder al cual la sociedad colombiana le adeuda un merecido homenaje”[3]. Esto se ha dicho de su prolífica obra, Morales Benítez se ha convertido hasta hoy, en el personaje vivo que conoce, como nunca la historiografía del país. Un hombre inteligente, una mente brillante, lúcida a pesar de sus 92 años, es quien una de sus pasiones ha sido la escritura, se ha dedicado a ella por entero, después de haber dejado la mieles del poder, una vez retirado de la vida política,  y se regresa a su tranquila estancia de estudio al lado de su familia. Ejercicio que le ha permitido, a lo largo de su vida, reflexionar sobre diversos temas que son importantes para las realidades políticas y sociales de un país que requiere de nuevos hombres y nuevas ideas, que reorienten su rumbo.
Introducción
Por lo que conocer la obra de este autor, leerla, analizarla y continuar reflexionando sobre sus temas, en especial de la región,  y de un pueblo empotrado en las montañas. Ha estado convirtiéndose desde la cátedra como asignatura en la facultad de ciencias jurídicas, sociales y humanísticas, como desde las jornadas académicas, en una maravillosa oportunidad  para profundizar sobre la historia del país a lo largo de sus 200 años de vida republicana. Como él mismo lo afirmó en uno de sus escritos: “Lo precolombino una mirada desde el derecho” Morales Benítez, (2010). Este es el título del discurso pronunciado el 3 de diciembre de 2007, en la ciudad de Bogotá, al tomar posesión como Miembro de número de la Academia Colombiana de Jurisprudencia, esa pieza literaria servirá como algunas de las fuentes primarias, para identificar hilos conductores que ayudarán en la elaboración de este trabajo, que he denominado: “OTTO MORALES BENITEZ, Y RAFAEL URIBE URIBE”.
Ahora bien: ¿Cuál es la validez, teórica y argumentativa, para justificar la razón para abordar el estudio de algunos personajes, quienes han sido importantes en la vida nacional?. Quienes, desde la óptica de Otto Morales Benítez, han ocupado lugar preponderante en la vida nacional. 
En ese orden de ideas, metodológicamente se desarrollará la  siguiente estructura:
a). Rafael Uribe Uribe en la ciudad.
Interrogante que se empieza a resolver así: ¿Cuál es la razón para que en esta ciudad de Pereira, se hayan designado parques como el emblemático Lago Uribe Uribe?, “También conocido como Plazuela Colón, Plaza de la Concordia o Parque El Lago, debido al estanque en medio de la plazoleta. El lugar, es uno de los más visitados por los pereiranos y turistas, constituyéndose en un sitio de encuentro para la ciudad… En el costado oriental del parque, está el busto del pensador Rafael Uribe Uribe, obra del artista antioqueño Francisco A. Cano.  Busto en bronce, obra en relieve en su homenaje y contratada por los liberales Pereiranos en 1924. Fue fundida en Francia[4], la zona está rodeada de establecimientos comerciales, restaurantes, hoteles, bares, casinos y oficinas públicas, como el edificio de la Unidad Administrativa El Lago”[5]. Así mismo, existen dos instituciones educativas de básica primaria y secundaria, subsistiendo la primera, en la carrera 8ª, con calle 27, del centro de la ciudad, la segunda despareció sin pena, ni gloria, en razón al desarrollo urbanístico de la ciudad, se encontraba  en el sector de la calle 14, con carrera 14, “Invico”, donde hoy existe en moderno centro comercial.
El Colegio Rafael Uribe Uribe, fue creado en el mes de noviembre de 1963, mediante la ordenanza 22 de la Asamblea de Caldas. Funcionando desde el año de 1964, en la sede de la carrera 8a con calle 38 esquina. En lo que hoy se conoce como el mechero[6]. Está cerca a donde funcionan hoy las instalaciones de Une Televisión y del coliseo mayor Rafael Cuartas Gaviria, y el Parque de Banderas “Primero de febrero”.[7] Información que se encontraba en la página de prensa del Ministerio de Educación Nacional, “al días con las noticias, monitoreo de prensa”. Estos son los diez colegios más antiguos de Pereira. 
Son instituciones educativas que se habían convertido, durante la década de los 80s, en un referente académico y político, debido a su naturaleza, de establecimiento oficial, competía con su calidad académica con las mejores instituciones públicas y privadas de la época[8]. Aulas en las cuales se alimentaron esa pléyade de ideas revolucionarias, toda vez que la lucha combativa y militante estaba al orden del día, en razón al surgimiento y consolidación de los movimientos armados de izquierda, así como de manifestaciones sociales las que con sus posturas ideológicas y combativas, ofrecían la transformación plena de las instituciones de gobierno, las que no fueron ajenas a ese legado histórico y político que ha transformado el país.
La modalidad del ensayo
Sobre cómo escribir ensayos, al parecer hay muchas teorías, fórmulas, métodos y modelos. Pero en gracia de discusión y en razón a la coherencia y cohesión, de acuerdo a las posturas que se han evidenciado en la “Cátedra Otto Morales Benítez”, la que se ha definido como un “Espacio laico, destinado a fomentar la libre circulación del conocimiento en todos los ámbitos, favoreciendo la difusión amplia y equilibrada del conocimiento colectivo, apuntalada  en la libertad de expresión, el examen crítico, el análisis y la discusión de temas de contenido humanístico, permitiendo reconocer y expresar los valores y rasgos  históricos de la identidad nacional e indoamericana[9]. Es un espacio de encuentro de actividades académicas, científicas y culturales con énfasis en humanismo, ciencia  jurídica, literatura, historia, política y periodismo y se pretende “excitar las mentes para llevarlas a escudriñar, adivinar, examinar, barruntar y proponer razones y caminos para la comunidad”, Así lo expresó el profesor  Olympo Morales Benítez, en su escrito: Otto Morales Benítez: Alcance y sentido de la Ottoniana (2009). Ejercicio académico, que se ha estado realizando hasta el día de hoy, en cada una de las cátedras, que se desarrollan, como jornadas académicas, cada mes desde agosto de 2008, de manera ininterrumpida. Fue inaugurada con el fin de dar cabal cumplimiento al convenio suscrito entre la Fundación Universitaria del Área Andina, y el Centotto, para que fuera la sede de Pereira, la beneficiaria de esta oportunidad histórica de estudiar y divulgar la obra del Maestro, como espacio de encuentro de actividades académicas y científicas con énfasis en humanismo, ciencia jurídica, literatura, historia, política y periodismo, habida cuenta que es un personaje de la región[10].  Es en ese orden de ideas, entonces, que el filólogo e investigador del Instituto Caro y Cuervo, Secretario de la Academia Colombiana de la Lengua, Jaime Bernal León Gómez (2009) en su conferencia “Otto Morales Benítez: El ensayo como instrumento de expresión”, lo definió como:  el ensayo como género literario, es el escrito en el que un autor desarrolla sus ideas, recurriendo a la erudición[11],implica ante todo, una cualidad, que es desconocida en el ámbito hispanoamericano, y esa cualidad es la de pensar[12]” Y como no se piensa, este género literario, es el fundamental para que desde la reflexión histórica y política, se puedan generar posturas en torno a las realidades del país. Y así lo expresa igualmente, Morales Benítez: “Lo real es que es un género intermedio entre el libro y la simple nota informativa”. ¿Qué sería de la ciencia, de la tecnología, de la política, de las técnicas sociales, sin el ensayo?, Sin el ensayo, no tendrían las obras el sitio exclusivo que les corresponde en el mundo mental”. 
Razón por la cual, desde este género literario, con los incipientes trabajos de los estudiantes, los más especializados y profundos, permiten reflejar un pensamiento, un estilo, una historia, una ideología, una postura y una teoría. Así, se han construido la totalidad de escritos del autor, los que se han publicado, y aquellos que todavía esperan salir a la luz pública.  Género entonces, que como lo define el Maestro, citando a Mariano Picón Salas, que la “función del  ensayista… parece conciliar la poesía y la filosofía: tiende a ser un extraño puente entre el mundo de las imágenes y el de los conceptos”. Morales Benítez (1985). Y continua el Maestro  El ensayo, en mi caso particular,  me ha servido para apuntar hacia la crítica”.
Instrumento narrativo, que permitirá sustentar entonces, las ideas y reflexiones que se proponen con este escrito, desde la reflexión teórica primero, la documental y bibliográfica después, por lo que serán revisados entre otros una serie de escritos, que servirán primero, para seguir justificando la validez del estudio de la obra del pensador, la que estará relacionada expresamente con las ejecutorias, en su vida y obra de humanista Rafael Uribe Uribe, de la que se hará una revisión cronológica, a fin de determinar, desde el ejercicio académico, documental e investigativo, qué se puede hallar, y ¿Cuáles pueden ser los conectores resultantes desde las múltiples miradas a partir de la revisión de la obra de Morales Benítez, así como cuáles han sido sus desvelos, como él mismo lo ha afirmado en diversos escenarios, en adentrarse en el estudio conceptual y temático de los aportes al país de este personaje. Por lo que las publicaciones que serán tenidas en cuenta entre otras, son las siguientes: 1). El pensamiento político de Rafael Uribe Uribe (Antología No. 2[13], 1974).  2. La palabra indoamericana de Fernando Ayala Poveda (1984), 3). Declaración personal. Escenas, diálogos y personas en la formación de un escritor (1985), 4). Propuestas para examinar la historia con criterios indoamericanos (1988),  5). Nuevos aportes de Uribe Uribe al pensamiento social (1995), 6).  Ensayos históricos y literarios de Uribe Uribe (Antología No. 3, 1996). 7). Benjamín Herrera, Jorge Eliecer Gaitán, grandes caudillos liberales, gestores de la Universidad Libre (1998) 8). El demonio del ensayo en la obra de Otto Morales Benítez de Ricardo Sánchez (2001), 9).  Interrogantes sobre la identidad cultural colombiana de Augusto Escobar Mesa (2006), 10). Humanismo ejercicio dinámico del pensamiento, y 11). Conflicto ¿Motor o freno del desarrollo?, tomos I y II de la Colección “Cátedra Otto MORALES BENITEZ (2009, 2010)”, en los que se han recogido la producción escrita de los conferencistas que han participado en las jornadas académicas de la cátedra, que han sido editados y publicados por la Fundación Universitaria del Área Andina, institución universitaria comprometida en profundizar sobre la obra de este autor.
Corte cronológico o línea del tiempo
En este orden de ideas, entonces la metodología a utilizar, como ya se advirtió, se hará realizando un corte cronológico y/o línea del tiempo  (Desde 1974, hasta el 2010). Es decir, cada uno de los libros seleccionados, cumplen un requisito, que tienen alguna referencia temática y conceptual desde cada uno de los autores, que permiten analizar los planteamientos y reflexiones más importantes del personaje en estudio. Dependiendo igualmente, de la extensión del libro, del número de capítulos la diversidad de los contenidos. La profundidad temática, tendrá que ser más exigente. Ahora bien: la motivación como ya se dijo, de dedicar este escrito en estudiar algunos componentes de la extensa obra de estadista, como militar, político y hombre público, es un recuerdo vago, y como anécdota, ésta tiene que ver con las primeras actividades cuando un grupo de profesionales tuvimos la oportunidad de ser convocados, a fin de que iniciáramos un estudio sobre la viabilidad de un nuevo programa de derecho para la ciudad y la región. Alguno de los miembros de este equipo de trabajo, propuso el estudio de la vida y obra de Rafael Uribe Uribe, idea que nunca se cristalizó. Por lo que sea ésta la oportunidad, desde la coordinación de la Cátedra, y como docente, proponer a los estudiantes del primer semestre del programa de Derecho de la Fundación, el compromiso de analizar la obra de los personajes y hombres públicos, quienes, desde sus realizaciones, le han hecho grandes aportes al país, tal como se evidenció en la conferencia dictada por el Maestro Otto Morales Benítez, en la trigésima jornada académica de la  cátedra (Febrero 2012)[14], Este personaje, Uribe Uribe para el derecho, ha sido un referente desde el Derecho laboral. Sus planteamientos, han sido importantes, en el desarrollo y evolución de esta área jurídica. Por lo que como se ha manifestado, en atención a la línea del tiempo establecida, cada uno de los escritos que serán revisados deberán cumplir varios objetivos: Indagar y conocer mejor la vida y obra del humanista, su participación en las guerras de principio de siglo, su vida política, como senador e ideólogo del partido liberal.
Un punto de salida
Este trabajo entonces, se deberá convertir en un punto de salida. Es fruto de una iniciativa surgida desde las reflexiones de un grupo de personas que discutían la creación del programa de Derecho para esta seccional. Como egresado de esta prestigiosa institución educativa de carácter oficial, se marcó un hito dentro de la historia académica de la ciudad y la región. El fin es que los estudiantes de Derecho, en segunda instancia, adquieran mejor cultura, formación política, desarrollen pensamiento crítico, fijen posturas, y que la responsabilidad que como abogados nos asiste a quienes ejercemos la profesión en diversos campos, así como aquellos que apenas empiezan las lides jurídicas, tengan conciencia de su vocación de servicio a la comunidad, Realizar escritos tipo “ensayo”. La propuesta que se le formula a los estudiantes desde los primeros semestres del programa, “los que si bien al parecer no se les exige mucha rigurosidad académica”, deben de cumplir unos requisitos mínimos para que haya coherencia y cohesión en lo que se dice con palabras, tal como lo afirmaba Austin (1962), desde la teoría de los acto de habla, y desde las funciones del lenguaje, como herramienta para que los hombres se comuniquen. A partir de este principio que se formulen teorías y posturas que ayuden a entender la compleja problemática de un país, y una sociedad, que requiere que sus mejores hombres contribuyan a hacer grande a su nación.
El humanista Uribe Uribe
El estadista Rafael Uribe Uribe, “nació el 12 de abril de 1859 en Valparaiso, en una estirpe de fundadores, ya que su abuelo había fundado a Caramanta, y su hermano  fundó a Sevilla en el departamento del Valle” Santa (1974, 9).   Así se lee en el prólogo. Estampa de Rafael Uribe Uribe,  en el libro publicado por el Instituto Colombiano de Cultura (1974, No. 155),  en el cual se hace una semblanza  clara y concreta de sus diversas facetas: como militar, guerrero, hombre público, de partido. Sin desconocer su faceta como combatiente, logros que más adelante serán analizados y estudiados en profundidad mediante la confrontación con los otros textos que sirven como referentes bibliográficos y como material que sustentará la validez y profundidad de las ideas que aquí se expresan. Fue una de las figuras más brillantes y representativas del parlamento Colombiano, cuyas intervenciones y discursos fueron memorables en el recinto de la democracia, en la que tuvo la oportunidad de hacer una férrea defensa sobre la libertad, la igualdad, los derechos de los pobres, la calidad de sus disertaciones y sus posturas le permitieron el reconocimiento de sus colegas y de gobiernos extranjeros. Fue además, periodista infatigable, combativo y medular y desde la tribuna escrita, tuvo gran renombre en los periódicos que dirigió: “El Trabajo, El Autonomista y El Liberal”. Como internacionalista, tuvo participación en los temas relacionados con los problemas de límites con Venezuela, Perú, Brasil y Ecuador, así como sobre los antecedentes de la separación de Panamá a la luz del Derecho Internacional, Aspecto sobre el que Otto Morales Benítez, acaba de publicar una antología en dos tomos, “Uribe Uribe y panamá, altura jurídica y moral de la patria”, (Universidad Industrial de Santander) en los que se analiza, en profundidad, las implicaciones sociales, culturales y políticas de este aspecto de la historia de Colombia como fue la separación de Panamá, la defensa sobre la soberanía nacional; la posición de Estados Unidos como potencia interesada y la actividad diplomática que se desarrolló durante este período, así como el cuestionamiento a algunos funcionarios y representantes del Estado, quienes directa y/o indirectamente, tuvieron participación en la separación del Itsmo y su control sobre el canal. “El hecho histórico que Panamá fuera parte integrante de la Nueva Granada (Colombia), daba a nuestro país un sitio privilegiado en la vida internacional. Nuestro territorio, era preocupación de las naciones que se disputaban la primacía comercial en el mundo. Con mayor deliberación  en las que competían por los dominios del mar”. Continúa Morales Benítez: “Mi preocupación histórica se inclina para dar noticias acerca de la separación de Panamá y tratar de situar la responsabilidad de los gobiernos colombianos en tan desgarrador suceso. Este, aún nos agobia con su luctuoso desenlace. E insiste que no se lee deberá denominar más a Uribe Uribe como general, sino como pensador, estadista y humanista, tres palabras que definen sus cualidades primordiales”. Es de destacar, igualmente, su brillante participación en la Tercera Conferencia Panamericana de Río de Janeiro en 1906, donde su calidad conceptual y sus amplios conocimientos  en la historia, la sociología, la geografía y el derecho, lo ubicaron como uno de los más versados internacionalistas de la época, y hay que rescatar aquí, que estos asuntos  deben de ser de las más altas preocupaciones de los abogados, quienes deben ser hombres cultos, honestos, probos, serenos, ecuánimes, estudiosos, respetuosos del derecho, de la ley, del Estado y la Constitución, paradigma que debe ser seguido  a fin de dignificar cada vez la profesión y el ejercicio del Derecho, evento en el que Uribe Uribe, con sus dotes de orador y hombre inteligente, fue felicitado por los asistentes a esta cumbre. En 1905,  cuando actuaba como “Ministro plenipotenciario[15]” de Colombia, ante los gobiernos de Ecuador, Perú, Chile, Argentina y Brasil, periplo en el que fue reconocido como “capitán de las libertades públicas y de las conquistas sociales para el pueblo”. Santa, (1974). Su vida  pública es muy activa, ayudó a la fundación de la Escuela Militar  de Colombia, durante el gobierno de Rafael Reyes, iniciativa que surgió tras su paso por Chile, como embajador fue un observador atento, buscó aprovechar en el país esas nuevas ideas que se estaban aplicando en el exterior, ellas repercutieron en el incipiente desarrollo del país. En su pluma como escritor, y como hombre público, su paso por el parlamento, fue una época brillante donde sus discursos fueron piezas magistrales. Como hombre público, como ya se ha reconocido, ha sido uno de los Colombianos en palabras de Morales Benítez, el más conocedor de la situación interna y externa de la nación; de sus recursos naturales; sus problemas; de la geografía; de las regiones del país; lo que se vio reflejado en sus escritos, sobre temas que, como los de interés de la asignatura y la Cátedra, se referencian de manera permanente, el conflicto sobre la cuestión agraria, y el indigenismo, los trabajadores, los pobres entre otros.  Era tal su pasión sobre los temas de la tierra, el campo, los campesinos, donde nació, y cuando joven realizó esta clase labores;  que lo llevaron a que sus escritos sobre estos contenidos, estuvieran orientados a organizar y orientar los resguardos de indios en forma justa y protectora.
Uno de los temas de su interés que a parecer no es nuevo, y que también le asiste al Maestro Morales Benítez, es el de los partidos políticos. En un discurso pronunciado en octubre de 1904, en el Teatro Municipal de Bogotá,  ya manifestaba que había la “necesidad de remozarlos y ponerlos en consonancia con la época”. Es un asunto muy  interesante, que por cierto, se ha debatido, como muletilla, en casi todas las jornadas académicas de la Cátedra, teniendo en cuenta que al día de hoy se han realizado 30 encuentros. Uno de los aspectos más recurrentes, ha sido siempre la eterna crisis de los partidos políticos en Colombia, su falta de objetivos y rumbos, los que hoy se han denominado “micro empresas electorales”, donde ha primado es el caudillismo, la politiquería, la corrupción. De esta pieza magistral, surge su preocupación por la necesidad de poner en marcha una legislación laboral, la que contemplara la limitación a la jornada de trabajo; la indemnización por accidentes laborales; el descanso dominical obligatorio; la jubilación para empleados particulares; la inspección de máquinas y calderas; la protección al trabajo de los niños y de las mujeres; la necesidad de establecer la seguridad social en el país; así como el reconocimiento de las prestaciones sociales que hoy son tenidas en cuenta en las legislaciones más avanzadas en el mundo, siendo considerado como el Precursor del Derecho Laboral en Colombia y en Latinoamérica. Sobre este aspecto se refirió Otto Morales Benítez en su conferencia pronunciada en esta ciudad en el mes de febrero del año que avanza, “Política laboral y Reforma Agraria (Profundas reformas desde la Provincia)”, en la inauguración de las jornadas de la Cátedra, para el primer semestre de 2012, igualmente Uribe Uribe es partidario de la organización sindical, de las cooperativas, del cooperativismo democrático…”. Es decir, es un hombre que se observa  muy preocupado  por el respeto de los trabajadores y los pobres, así como por los organismos e instituciones que deberían ser creadas para la defensa y el respeto de los  derechos de éstos. Sus realizaciones como ser humano, como persona intachable, incorruptible, honesta, fueron reconocidas mucho tiempo después, hasta el momento de su muerte violenta en las gradas del capitolio nacional  el 15 de octubre de 1914. Reconocimientos y méritos que han permitido el estudio de su obra, como excelente Colombiano, y que aún hoy, al parecer, despiertan interés a estas generaciones desde la academia, para que se estudie, y conozca en profundidad, su vida, su obra y su entrega como hombre público. Y para que desde la defensa de los principios democráticos, el respeto de los derechos de las personas, la libertad y los altos valores de la patria, sean respetados y reconocidos. Muere a los 55 años de edad.
Estudio y análisis de la obra de Uribe Uribe
Tal como se ha evidenciado entonces, se deben resolver alguna de las preguntas iniciales: ¿Cómo se va a llevar a cabo el estudio y análisis de la obra de Uribe Uribe?, ¿Qué se pretende encontrar y cuáles podrían ser los resultados?. Por lo que se propone, es lo siguiente: de los once (11) libros seleccionados para darle forma a este escrito, el que surgió de un interés particular y afectuoso como ya se dijo, de igual manera, desde las  disertaciones y charlas con el Maestro, es la revisión de algunos temas que permitan darle hilaridad y coherencia a este ensayo. Primero, desde la estructura de cómo se debe realizar un escrito, su calidad, pertinencia, coherencia, profundidad y calidad conceptual. Toda vez que, como se anunció, es un reto, se requiere contar con la colaboración del grupo de estudiantes, para que, desde la lectura, la reflexión y la discusión académica mediante esta clase de ejercicios, deben ser lo más productivo posible. Como se ha afirmado siempre, a escribir se aprende escribiendo. Y a leer, de la misma manera. A pensar pensando, razón por la cual, desde la especulación creativa,  desde el pensamiento crítico, la reflexión política e histórica, se podrán realizar excelentes creaciones. Como lo ha afirmado el Maestro Morales Benítez, igualmente, con constancia, disciplina y trabajo e investigación se puede estructurar un discurso serio y profundo, que ayude a proponer nuevas conclusiones; que enriquezcan de igual manera, el debate jurídico y cultural. Ideas, planteamientos, posturas, puntos de encuentro, que ayudarán al fortalecimiento de estos discursos.  
Siguiendo entonces, la línea del tiempo propuesta (1974 – 2010). Se iniciará la revisión del libro “Pensamiento político de Uribe Uribe”,  publicado por el Ministerio de educación nacional. Instituto Colombiano de Cultura en el año de 1974,  en el que se encuentran una serie de discursos de diversos contenidos: laboral, jurídico y político, pronunciados entre 1904 y 1913, desde el prólogo, realizado por Eduardo Santa (1974), quien es miembro de la Academia de Historia, los temas nos han permitido, de manera individual y colectiva, realizar lo que se ha denominado los conectores a algunos de los temas de la obra del autor en referencia. El primer discurso denominado: “Socialismo de Estado”. Conferencia dictada en el Teatro Municipal de Bogotá en octubre de 1904, de este texto del que se van a rescatar algunos planteamientos que, sin desconocer la validez y trascendencia de lo allí dicho, la discusión política, al parecer, ha sido siempre en qué lugar se ubican lo que se ha denominado los liberales y conservadores. En ese sentido, toda la revolución que se presentó en el Derecho Laboral, fue un elemento innovador para garantizarle los derechos a los trabajadores. Se quiere rescatar aquí dos tópicos puntuales. No hay que desconocer que la vida republicana ha estado mediada siempre con lo que en el Derecho se conoce como “Derecho Vivo”. Es decir, las realidades del Derecho, están mediadas siempre por esas nuevas corrientes que modernizan, transforman, y desarrollan las instituciones y los sistemas de cada país,  Colombia nunca ha estado ausente  para retomar lo positivo de esta clase de avances. Uribe Uribe, siempre estuvo preocupado por el bienestar de los pobres (1974, 52). Por lo que el Derecho ha de adaptarse a los cambios sociales. El Derecho es algo vivo. No está contenido en los códigos. Surge de la sociedad y se adapta a los cambios sociales, de acuerdo a las mismas demandas que reclama la comunidad. El método de la norma, debe ser observado. Ehrlich es fundador de la escuela de Derecho Libre, por tanto le da predominio a la decisión judicial sobre las normas. (Eugen Enrlich 1862-1922).  Ahora bien, un tópico a analizar, es cuando se argumenta acerca del “socialismo y cristianismo”, esto es el poder de la iglesia católica, ejercido por los Papas como máximos representantes de esta institución, estarían entre dos máximas “El que no trabaja no debe comer”, escribía el apóstol San Pablo a los de Tesalónica en una de sus memorables cartas. Así mismo, predicaba Uribe Uribe: “Trabajar  es vencerse porque es sobreponerse  a la pobreza y al cansancio (50). Ya en 1904, se advertía cómo al parecer es el clamor hoy “en Colombia está todo por hacer”, y concluye este discurso “Yo he podido renunciar, como en efecto he renunciado, una vez por todas y para siempre  a ser un revolucionario con las armas, pero no he renunciado a ser un revolucionario  y un agitado en el campo de las ideas. Cada mañana toco tropa a las que he venido profesando, y pasada la revista revaluadora, doy de baja sin pena a las que hallo inútiles para el servicio y las repongo con otras jóvenes y robustas. Querría que así procediesen todos, en vez de apacentarse en la inercia del pensamiento y de la acción. Si el país se pierde es por pereza. ¡Trabajemos¡
Enseñanzas del profesor
Las revoluciones sociales se puede rehacer, pero con las ideas, y con el aporte de los Colombianos. Del discurso “El mayor flagelo” (Río de Janeiro, 5 de mayo de 1907), se pueden rescatar entre otras las siguientes ideas, José Ignacio Escobar, fue un hombre brillante, secretario del Presidente Parra, ministro de la Corte Suprema…” Eduardo Santa (1974, 56). Afirmaba el humanista, que fue su discípulo en varias asignaturas que dictaba en San Bartolomé, y graduándose de abogado en el Colegio Mayor del Rosario, al conversar con su profesor José Ignacio Escobar, y  preguntarle “doctor yo le aprendí cuanto puede de lo que usted tuvo a bien enseñarme. Ahora ya que me voy para las luchas de la vida. ¿Tiene usted consejo práctico qué darme?. – Como no, Rafael, tengo uno muy bueno que me dictan mi experiencia y mi cariño por usted, y es este: guarde los códigos en el fondo del baúl o mejor, véndalos, o regálelos, y tome otro oficio…” Luego del sinsabor que le dejó este encuentro con su profesor, ya se advertía que los problemas de la educación no eran nuevos. Como la educación era de mala calidad, al parecer, no valía el esfuerzo para que los jóvenes de provincia vinieran a la capital a estudiar.
Luego de este encuentro, fue Profesor de la Universidad de Antioquia, Fiscal del Estado, Procurador General. Con la caída del partido liberal en 1885, atendió el consejo de su profesor: renuncia a la vida cómoda que dan los puestos, y retorna a tumbar monte. Aquí hay un aspecto interesante, con la misma fórmula que tuvo oportunidad de repetir muchos años después, cuando le solicitan una colaboración con un escrito para una revista: “Dejen la revista, dejen la literatura, y tomen otro oficio”, Y se pregunta muchos años después, de ver el desarrollo de los países de Sur América. ¿Cuál ha ido la industria nuestra? “Producir versos”,   por qué como lo afirmaba “una de las peores influencias que ésta ejerce (la versificación, la poesía, el periodismo y la literatura), es la de distraer talentos y robar energías que habrían florecido ventajosamente en otras disciplinas…”. Continua su exposición, manifestando que cuatro son los géneros literarios que quisiera ver cultivados en Colombia: la historia, la crítica, la novela, siquiera el cuento corto y el teatro, ellos exigen tiempo, preparación y estudio. Nadie se hace historiador, crítico, novelista, ni dramaturgo de la noche a la mañana. Por lo que la historia de la literatura está por escribirse en Colombia (1904), En este orden de ideas y ante la crisis de hombres de letras con preparación, los que irían a reemplazar a Pombo, Marroquín, Caro, por citar algunos. Y ya lo advertía que los tres principales elementos para la prosperidad de un país son: lo que se sabe, lo que se produce y las facilidades para la circulación de la riqueza. Po lo que los desastres de Colombia, son resultado directo de la ignorancia, de la pobreza y de la falta de vías de comunicación. Y se lamenta, a reglón seguido, por el infortunio de la desmembración del territorio nacional (La Separación de Panamá), en las condiciones más humillantes en que jamás sufrió nación alguna. “Deberíamos hoy estar enseñando y produciendo más o mejor”. La circulación de la riqueza, depende de los caminos y de la clase y abundancia de la moneda. Eran tales sus ideas de avanzada que exponía de manera permanente en sus discursos, que, debido a la virtud poética de los hombres y las mujeres en Colombia, estaban dedicando sus energías y capacidades hacia otros menesteres. Los verdaderos hombres son los que han afrontado la fatiga y el peligro sin pestañear, sin miedo. Las dificultades sólo la desafían los fuertes y los ambiciosos, pero no ofrecen ningún atractivo a los débiles y degenerados. El repetía:
 Ni es fuerza que al cambiar la vida contemplativa por la de acción externa, todos sean triunfos. También las derrotas son una fuerte sensación y el sobreponerse al desaliento, da mayor mérito humano”.  Ese era una especie de reclamo histórico que realizaba Uribe Uribe a ver la decadencia de este período. El tercer discurso: “Los problemas nacionales”.  Conferencia leída en la Unión nacional de industriales y obreros  y ante el Ministro de Instrucción Pública, doctor Pedro María Carreño, el domingo 4 de diciembre de 1910, en el Salón de Grados.  Aquellos los que divide así: 1. El problema de la paz interna, el problema externo. Con 8 tópicos (El problema diplomático; 2. El problema de Panamá que envuelve el de nuestras relaciones con los Estados Unidos, el de nuestra  dignidad de nación  herida y afrentada, y el del tráfico por el futuro canal; 3. El problema de las fronteras; 4. El problema de la libre navegación de los ríos; 5. El problema de los tratados de comercio; 6. El problema de la marina de guerra; 7. El problema de la defensa de las costas; 8. El problema de las reclamaciones extranjeras). Es decir, cada uno de los discursos insertados en este libro, tienen como hilo conductor y dentro de sus ideas principales, la defensa de la clase obrera, el fortalecimiento del partido liberal, la paz, la soberanía, y una preocupación permanente para que el país y los más pobres puedan salir de las dificultades por las que le ha tocado atravesar en cada momento histórico[16].
El ensayo en Morales Benítez  
En el libro “La palabra indoamericana” de Fernando Ayala Poveda (1984), éste escritor analiza la vida y obra de Morales Benítez, en el que se hace una reseña de algunos de sus libros publicados. Es de especial interés, para este trabajo, el capítulo denominado: El autor ante el ensayo y el ensayo ante el autor (1984, 43), Manifiesta el profesor Ayala Poveda, que a través de algunas entrevistas realizadas a Morales Benítez, este se expresa en torno del ensayo. En esta ocasión, el pensador, el crítico, el escritor, adquiere su total dimensión, su coherencia, su reto permanente, su espacio y su clave…”, instrucciones que se deben seguir casi al pie de la letra, y se llega a él como lo ha hecho Morales Benítez, con vocación, creación y realización,
“…El ensayo es un género intermedio entre el libro y la simple nota informativa. Es el género de nuestra época…”. Cada uno de los temas que han sido abordados en la extensa obra de Morales Benítez y así se refleja, en los trabajos que sobre sus escritos se han realizado a lo largo y ancho del territorio nacional, así como allende las fronteras, vehículo mediante el cual ha permitido sentar sus posiciones, tomar distancias de cada una de las problemáticas complejas que ya se vislumbraban en los discursos de Uribe Uribe. Pareciera ser que es un desgaste innecesario, cuando se vuelve a la lectura de los clásicos en los que podemos evidenciar que las cosas en nada han cambiado. Quienes se someten a la crítica, al entregar al público lector algunas reflexiones, y posturas teóricas y temáticas, las que han surgido generalmente desde la lectura, y otras desde el interés investigativo, aún hasta antes de haberse graduado de abogado en 1944, había estado generando controversia a favor y en contra en cada uno de los temas de los que ha tenido oportunidad de disertar, desde cuando se trasladó a Popayán, la “Culta”; posteriormente su vida en Medellín.
Su actividad una vez dejó su ejercicio como funcionario público, habiendo ocupado los cargos que la vida política le permite a un ciudadano, así como un sinnúmero de reconocimientos que ha recibido a lo largo de su vida, por sus calidades como pensador, abogado y político, Es, desde allí, que desde la reflexión conceptual y documentada, como lo dijera Marco Gerardo Monroy Cabra, en diciembre de 2007, cuando, como Presidente de la Academia Colombiana de Jurisprudencia, al darle respuesta al discurso de posesión como Miembro de Número de esta prestigiosa Academia, y en él resaltara sus valores como investigador juicioso, ordenado, serio del doctor Morales Benítez. El interés por los temas locales y nacionales, tal como se estudia en el libro de Ayala Poveda, permite que la semblanza que se hace aquí tenga estrecha relación con la temática propuesta. Este texto, podría afirmarse que es universal, es decir, se analizan aquí una serie de componentes que han contribuído a que sus inquietudes intelectuales sean confrontadas, por la crítica nacional e internacional. La tierra de sus afectos, Riosucio (La Perla del Ingrumá), ese terruño ubicado en las estribaciones de la cordillera occidental, la de sus ancestros como él mismo lo ha dicho, lo llevaron a comprender que los valores básicos de la vida sencilla y familiar, fortalecieran su constancia, paciencia, disciplina de trabajo. Así como su plena vigencia, quien, a pesar de sus 92 años, sigue participando, opinando, cuestionando, reflexionando, analizando y escribiendo sobre asuntos históricos, políticos, jurídicos y culturales. Es decir, sobre las diversas realidades de este país tan complejo.
La forma de escribir un el ensayo, no pretende agotar la materia tratada; abre horizontes para los enunciados; descubre nuevos enfoques; pretende ampliar la cultura y promover inquietudes; suscitar debates. “Por lo que se requiere en el ensayo dedicación, estudio, curiosidad perpetua, atención de los más diversos aspectos de la vida social y cultural. Exige igualmente, una formación filosófica, una fina calidad estilística y un dominio de la naturaleza de las ciencias como base interdisciplinaria…” Así se observa en los títulos de los temas aquí analizados, es decir, su obra ha sido puesta en circulación para que, desde la academia, los estudiosos, los críticos y quienes tengan algo que decir así lo manifiesten. Hay unos temas de capital interés como el relacionado con el “Derecho Agrario y otros temas de la tierra”. Ayala (1984). Ya Uribe Uribe en su discurso de 1904, le asaltaba esta preocupación: los derechos de los campesinos y los indígenas, así como las instituciones que deberían estar encargadas para brindarles condiciones de acceso al crédito. Como conclusión, entonces, el profesor Ayala Poveda, sustenta que la palabra indoamericana ha sido hecha y escrita a partir de los aportes que mediante este género como una linterna de Diógenes, está descubriendo Morales Benítez, de manera permanente, mediante el ejercicio del ensayo, buscando el camino, descubriendo huellas, mitos, fosforescencias, interrogando por todo (47). El ensayo se proyecta hacia un espacio supremo, donde se supera el boceto y se llega a los rasgos de la vida esencial, al mundo, al cosmos.
El tercer libro, “Declaración personal… de un escritor”, Morales Benítez (1985),   afirma que: el Derecho es profesión totalizadora del hombre (47). La universidad nos armó, continúa Morales Benítez, caballeros de varios desvelos: el de la rectitud moral, que impone un permanente estar en quicio con la verdad. Terminamos de abogados, que es la única profesión totalizadora de lo humano. No hay tema que no tenga que ver con el Derecho, Este trata de ordenar el universo, su ambición es dar reglas, señalar límites. La constitución, es la ordenación mayor de la patria. Por lo que la Universidad  despertó tanta vocación por la cultura, la curiosidad, suscitando avidez para bucear en el alma de las personas y las cosas, repetía que una enseñanza que se preocupaba más del hombre, que de las especialidades. Lo esencial era el universo con su rico murmullo de agitaciones…”Los libros nos acompañaron en solidaridad silenciosa e irrevocable”(49).
Pero, entonces ¿Por qué escribe en forma de ensayo?. Conozcamos otra definición:   ¿Qué es el ensayo?.  Es relativamente joven en la sucesión y en la evolución de la cultura (58), es invención teoría y poema, discurso u oración, breve, expositivo. Morales Benítez, dice citando a José Luis Martínez (60): el escritor debe de estar asistido de instrumentos que favorecen su oficio. Los diccionarios  con las palabras clasificadas, agazapadas, se acomodan en las bibliotecas, esperando que uno las despierte a la lozanía de su presencia. Una de las maneras de escribir y con las herramientas adecuadas, es mediante el ensayo crítico,  cuya función es clarificar y  explicar. Para indicar las claves que el lector desprevenido no conoce. Ahora bien, escribir, entonces,  como lo pregonó Uribe Uribe, se requiere primero de tener formación en historia, teatro, declamación, una de las grandes debilidades que existía en 1904, “cuando se nos tildaba de excelentes poetas, y cómo, al cabo de muchos años, después el ensayista debe investigar, ser respetuoso del lenguaje, conocer y tener un interés sobre un tema determinado. Razón por la cual a partir del descubrimiento de las ideas, las oraciones, se podrá entonces definir posiciones y ser muy claros en los contenidos”.  
Deberes de abogados y estudiantes de derecho
Pero, ¿Cuáles deben ser lo temas aparte del título de este escrito que deben interesar a los estudiantes de Derecho y Abogados?. Conocer la historia, las raíces y eso es lo que pretende Morales Benítez en su texto: Propuestas para examinar la historia con criterios indoamericanos (1988). Y de allí extractaremos algunos planteamientos que ayudarán a contextualizar este discurso: Primero, es necesario advertir, que en orden a darle claridad a estos razonamientos, conocer que la literatura indoamericana, no es un capítulo, ni apéndice de la Española, sino la expresión de matices peculiares, tal como lo escribieron los “cronistas de indias”, sobre arte, arquitectura, concepciones del Estado, las tesis sociales. Es decir, una serie de tópicos que hacían parte de su cosmogonía y de la forma de vida de los que habitaban aquí y los que eran de aquí, como el mestizo este es aquel que nació en nuestro continente, después de la conquista. Morales Benítez (1988), manifiesta que lo interesante de esta mezcla diferente a la que se había producido ya en el continente, es que aquí se forma un nuevo ser, “ todos los hombres son iguales, donde los factores étnicos tuvieron alguna influencia. Los Europeos que llegaron a América, sin interesar cuál sea la denominación: descubrimiento, encubrimiento, asalto histórico, masacre, violación de derechos humanos, genocidio indígena, es una verdad de a puño que cuando llegaron los extranjeros, aquí ya habían personas, el hombre americano, el mestizo, el que habla su propio lenguaje, para algunos historiadores que son citados por Morales Benítez, que le permiten sustentar su teoría la que ha estado defendiendo en forma vehemente desde 1951, en sus escritos, lo que se reflejó en las capitales de la Colonia Tunja y Quito. Y esa preocupación histórica y cultural, es la que le ha permitido al autor en sus estudios, escudriñar, investigar, explorar la historia del país, hasta pretender llegar a conocer la importancia y trascendencia de esos hombres que, centurias después, hicieron la historia del país, y participaron en sus guerras internas. Hombres que con su legado, fortalecen los valores, principios e ideales de un país. Y tal como se propone en este libro, el continente debe olvidar las guías hispanistas o eurocentristas y ofrecer su propia versión e interpretación del pasado. Conceptos que han dado hilaridad toda vez que el mestizo ha sido desconocido a los ojos de las teorías de la conquista y de muchos de los historiadores Americanos.
La historia del país
Razones de más entonces, para intentar acercarnos, poco a poco, al nudo gordiano que pretenderá resolver el tema de este escrito. En cada una de las obras que se han revisado hasta el momento (Cuatro (4), hay un punto central: el interés permanente de ahondar y profundizar sobre la historia de este país, en sus diversos contextos, instituciones y sistemas, haciendo uso de un género que permite, desde la crítica histórica, cultural, jurídica y política, mediante el ensayo como género intermedio, tal como se afirmó antes, con este sevan a conocer muchas realidades que deben interesar, en este caso concreto a los estudiantes de derecho, los docentes y los interesados en las ciencias del espíritu. En el  libro “Nuevos aportes de Uribe Uribe al pensamiento social”. Antología No. 2 de Morales Benítez (1995) y qué se va a analizar aquí, Sea preciso advertir, que como se referenció en el libro publicado por el Instituto Colombiano de Cultura (Septiembre de 1974, No. 155) en el prólogo de Eduardo Santa, y en uno de los discursos de esta colección, indicaba Uribe Uribe y así lo anota Morales Benítez, una intensa política laboral, reconocida en el continente Americano. Llegando a proponer dos alternativas: la promulgación de un Código del Trabajo y la organización de un partido de los obreros, y entonces, que víctima  de la persecución de la Regeneración Conservadora  de Nuñez y Caro, y siendo además, el liberalismo víctima de una feroz dureza clerical. La pasión de Uribe Uribe, era rehacer la convivencia, entregándose al estudio de la realidad nacional, recibiendo reconocimientos por su brillantez e inteligencia. En el parlamento, le tocó batallar, en medio de figuras sin capacidad de proyección, quienes venían de la formación  que les había dado la Regeneración – dureza contra el liberalismo, contra sus jefes y bienes -. Morales Benítez (1995, 16). Uribe Uribe en julio de 1914, presenta un proyecto de ley que modifica la estructura del Ministerio de Agricultura, el cual él había creado, por el cual había librado largas batallas intelectuales, por cierto, lo había incorporado al “plan de marzo de 1912”, en el que se consignaban algunos artículos como: 1º). Mejora del sistema de voto incompleto para asegurar la representación proporcional de los partidos…”, 2º). Establecimiento de la instrucción pública primaria obligatoria; 3º). Autonomía de la universidad y reforma general de la instrucción pública, 10º). Fundación de establecimientos de crédito hipotecario y agrícola; 11º). Nacionalización del ejército, haciendo efectivo el servicio militar obligatorio; 13º). Conservación y equitativa distribución de los baldíos, cuya repartición, ordenada entre los trabajadores, es la más segura prenda de bienestar general y de buen desarrollo de las instituciones republicanas; 14º). Adaptación a las condiciones peculiares de Colombia de los principios de legislación obrera vigente en otros países, como accidentes de trabajo, habitaciones para obreros, cajas de ahorro y amparo a los ancianos desvalidos; 15º). Intervención para que se dé al problema con Panamá una solución que consulte  el decoro nacional, y los intereses de la república. Bogotá 30 de marzo de 1921. Director del partido, Rafael Uribe Uribe (Instituto Colombiano de Cultura, 1974, No. 155, 208). Sus desvelos con los problemas de la tierra, lo llevan a presentar en el Congreso iniciativas que buscaban siempre el mejoramiento del campo, de los campesinos, así como el fomento pecuario de los llanos, iniciativas que defendió con mucha vehemencia, toda vez que venía de una larga experiencia de hombre de campo, siendo conocedor de la problemática campesina, afirmando: ”En esa brega austera se templa el carácter porque  aprendiendo uno a bastarse a sí mismo, aprende a desdeñar las abdicaciones de la dignidad y las transacciones con la conciencia en los bazares de la intriga…”  
Concepción de la universidad
En cuanto a su planteamiento, “Una gran universidad: lucha contra el proletariado intelectual” (39), se permitía afirmar que las universidades aparte de las carreras tradicionales medicina, derecho e ingeniería, debía estar integrada por estudios básicos de agronomía, veterinaria y pedagogía. “No se puede ni mejorar el trabajo ni tener un buen profesorado sino se fortalecen esas carreras”, su concepción de universidad es amplia y dinámica “La universidad ha de ser, ante todo nacional, en cuanto ha de reflejar la vida del país, tener en cuenta su historia íntima y adoptar sistemas de enseñanza concordantes con el espíritu de la raza; en cuanto ha de ser armónica con la fisonomía geográfica del territorio y la modalidad étnica de la comunidad sobre la cual va a operar, en cuanto debe seguir un proceso sistemático para procurar que el  espíritu patrio reviva y se fortifique sin cesar en sus aulas, y en cuanto debe elaborar los destinos nacionales y modelar la mentalidad y las aptitudes, del pueblo, de acuerdo con la naturaleza y las instituciones”.
Obsérvese cómo y ya se evidenciaba, en algunos de sus discursos, el interés por erradicar el analfabetismo, sostenía que los ilustrados para la época eran muy pocos. Debido a su grandeza y compromiso como ciudadano, tuvo la visión, desde el Senado, de debatir y proponer que se llevara a discusión de las Cámaras este importante tema. Guardadas las proporciones, la proliferación de seudo universidades, y las continuas reformas a las normas que deben regular la educación superior, tienen muchas resistencias tal como lo evidenció Uribe Uribe, para la época. El 9 de agosto de 1911, presenta sendos proyectos de ley “Por el cual se reorganiza la Universidad nacional”, y, otro, tendiente a la formación de un patrimonio para la misma. Ideas que fueron de avanzada; cuando él proponía como se debía manejar la universidad, y la manera de financiarlas. Teniendo en cuenta igualmente, que como eran ideas liberales en un Congreso de mayoría conservadora, éstas iniciativas fracasaron. Ahora bien los temas sociales de interés de Uribe Uribe, fueron discutidos en su tiempo, se presentaron en discursos y en proyectos de ley ante el Congreso, algunas de estos fueron aprobados, y Otras no, toda vez que la regeneración conservadora con sus mayorías en el Congreso de la República, no permitían el avance de la ideas radicales. Pues bien, la participación de este personaje, tal como lo sostiene Morales Benítez; en sus trabajos y con especial interés sobre el que hoy se realiza este escrito, así como por los temas que se abordaron y fueron analizados en este libro.
Ensayos históricos y literarios de Uribe Uribe”.  Antología No. III. Morales Benítez, (1996). En su escrito acerca del “Doctor” Rafael Uribe Uribe, destaca como fue un hombre ilustrado, bueno, en el sentido humano, hecho a pulso, es decir como militar  primero y sus estudios universitarios. Después como político, habiendo sido uno de los protagonistas de las guerras que se libraron en su tiempo contra el partido conservador, Defensor de las ideas liberales en el parlamento, destacándose por su valor moral, la entereza de carácter, la idoneidad intelectual. Se desempeñó, igualmente, como periodista, prolífico escritor,  fundador de algunos semanarios o revistas, sus escritos se daban a conocer ampliamente, encaminados a disciplinar a sus copartidarios en torno de principios básicos de la nacionalidad, le dio a los diarios y semanarios en los que participó, un rumbo conceptual que determinaba su vida como pensador, humanista y escritor.
Fue un hombre que se detuvo a pensar, y a escribir sobre las vocaciones espirituales y acerca de los declives de las conductas de los seres humanos, buscando, siempre, que corrigieran sus equívocos. En esta antología, se estudia al “mártir” como ensayista. Sobre cada uno de los temas que tuvo la oportunidad de escribir, sentó posturas, generando teorías, fijando posiciones ideológicas de partido, las que han surgido para reconocerle igualmente esa habilidad como intelectual y político. Fue socio honorario con Caro, Carrasquilla y Cuervo, en la Academia de historia. Afirmaba, igualmente, tal como hoy, que el problema de los partidos, es la falta de ciencia política, de teoría ideológica. Se le puede agregar falta de norte y por ende de rumbo. En su faceta como periodista y ante el asedio de la Regeneración Conservadora, haciendo la defensa del partido liberal, continuó con sus columnas en “El autonomista”. Cada uno de los escritos y temas aquí enunciados, tenían estrecha relación con las vivencias que, como escritor y político, vivió en el Congreso; de los momentos aciagos de la guerra. Es decir, tal como lo escribe Morales Benítez, hay participación y registros escritos de cada uno de los momentos y roles desempeñados.
En el escrito denominado: Elogio de la patria (80), hace en él una completa evocación de las bellezas naturales de Colombia: el llano, el Amazonas, las que compara con las observadas en otros parajes del América del Sur, cuando actuó como Embajador Plenipotenciario. Es decir, un hombre ilustrado y culto como el que más, desde sus preocupaciones terrenas, por intermedio de la pluma de Morales Benítez, se cuenta con la oportunidad de conocer uno de los aspectos más trágicos y difíciles si se quiere, toda vez que, en ese momento histórico, estaban sucediendo hechos graves que convulsionaron la soberanía de la patria, como fue la entrega de Panamá a los Estados Unidos, siendo una de las decisiones de las muchas equivocaciones que en nombre de los partidos, y de la democracia hicieron los gobernantes de turno. Desde la claridad conceptual y temática con los que se deben analizar y estudiar los Ensayos Históricos y Literarios, como piezas, géneros y enunciados que llaman necesariamente, la atención del lector, busca que este tome una conciencia de la responsabilidad que como ciudadano, tiene en un momento determinado. Por lo que las dos (2) Antologías que se han referenciado y analizado, obligan a una toma de posiciones para comprender entonces: ¿Cuál ha sido el verdadero destino de la patria?.

Oración por la igualdad
 “Excluido el liberalismo de toda participación en el poder, Uribe Uribe, como único vocero  liberal en el Congreso, pronunció en 1898, una dramática y angustiosa intervención llamada: Oración por la igualdad, de la que se transcriben algunos párrafos: “Creo haber demostrado que no solo ha sido roto para con nosotros el pacto político, sino el pacto social tácito; la influencia proporcional que nos correspondía en los negocios públicos ha sido persistentemente negada. Los ofrecimientos constitucionales no han sido cumplidos, la remuneración de derecho prometida en cambio de nuestra obediencia no ha sido pagada. Por eso venimos hoy a deciros, por última vez, que nos deís libertad para exponer y defender nuestro derecho con el voto, con la pluma y con los labios; de lo contrario nadie en el mundo tendrá poder bastante para impedir que tengan la palabra los cañones de nuestros fusiles”.
La difícil situación nacional, se debía a las insalvables discrepancias del partido liberal contra la hegemonía conservadora de la Regeneración. Fue así como el 18 de octubre de 1899 se inició la Guerra de los Mil Días. Y los dos hombres entraron a la guerra: el Coronel Benjamín Herrera, y el general Uribe Uribe, cada uno con sus tropas en Norte de Santander y en Cundinamarca respectivamente. Este último era un intelectual, un pensador, no un guerrero. De todos modos sus columnas avanzaron sobre Bucaramanga y empezó la batalla. Más de mil hombres perdieron la vida en esta escaramuza, la derrota fue total, Uribe Uribe, le solicitó al Coronel Herrera  que saliera a encontrarlo y protegiera su disminuido ejército, y juntos marcharon a Cúcuta. Debido al temperamento y formación de estos dos hombres, y las ambiciones de cada uno, nunca  se entendieron desde que se conocieron, y no harían jamás amistad tal como lo narra el profesor Julio Roberto Galindo en su libro: ”Benjamín Herrera, Jorge Eliecer Gaitán. Grandes caudillos liberales”. (1988), ambos hombres marcharon a la conquista de Peralonso con sus ejércitos, sitio en que los derrotaron las fuerzas gobiernistas, el general Uribe Uribe con sus escasos soldados, se tomó el puente sobre el río del mismo nombre. Este se había convertido en sitio emblemático para la revolución.  
En cambio, el Coronel Herrera, se destacaba con sus tropas en las batallas de Aguadulce en Panamá, habiendo capitulado las tropas gobiernistas de José Manuel Marroquín. Luego de esta aventura militar, el gobierno derrotado, le permitió a los soldados Americanos que llegaron al Canal ejercer inicialmente su control, y el 21 de noviembre de 1902, se firmó el tratado de Wisconsin, en el que se determinó restablecer, inmediatamente, el orden público en el país. Ante la nueva circunstancia se dictó ley de  amnistía y completas garantías para las personas y  bienes comprometidos en la revolución, y convocar a elecciones para miembros del congreso. Como consecuencia de esto, surgió el tratado Herrán Hay, firmado en 1903, con el que se entregó el canal a los Americanos. Estos aprovecharon los pactos del gobierno de Marroquín y el descontento de los Panameños, quienes argumentaban el incumplimiento de los pactos adquiridos al momento de la finalización de la guerra en Aguadulce.
El gobierno entrante de Rafael Reyes, conservador, quien en su discurso manifestó el 7 de agosto de 1904: “Menos política y más administración, unión y concordia”, generó inconformidad cuando en un acto dictatorial, cerró el Congreso y convocó una constituyente. Gobierno liberal que declinó debido al paro de los 60 estudiantes de medicina en el hospital San Juan de Dios.  Herrera y Uribe, tuvieron participación en los gobiernos siguientes, Uribe Uribe hablaba de la necesidad de revitalizar el partido liberal  bebiendo de las fuentes del socialismo, aplicando el del intervencionismo de Estado, después ayudó a la elección del gobierno de José Vicente Concha (1914 – 1918).
En 1913, se reunión en Bogotá la gran Convención Liberal Nacional, Uribe era el jefe del partido. Adoptando la convención como plataforma y declaración de principios el “Plan  del 30 de marzo de 1912” elaborado por él. Ideas que fueron propuestas en los diversos escenarios desde 1904, las que estaban relacionadas con el Derecho Laboral, la protección a los más pobres, los indígenas, las garantías y prestaciones laborales, el cooperativismo democrático, y las orientaciones que debía tener el Estado. Debido a su brillantes como político y como ciudadano, es asesinado el 15 de octubre de 1914, cuando se dirigía al senado de la república, en horas del medio día, por dos muchachos conservadores. Asumiendo la dirección del partido liberal, Benjamín Herrera, quien se había retirado de la política, para tratar, en labores en el campo estabilizar la situación económica de su familia.  
Hagamos un pare, y recapitulemos que ha construido hasta este momento,  luego de definir el género literario que más se ha utilizado para la realización de los escritos por parte del autor que nos propone el estudio de la obra de Uribe Uribe, así como de aquellos que en diversos momentos la han estudiado y han confrontado diversos textos y momentos históricos, identificamos que al parecer el historiador principal es Eduardo Santa, escritor y miembro de la academia Colombiana de historia y uno de los más versados biógrafos de Uribe Uribe (86), y sigue con su relato que: “Tiene para entonces el general como se dijo, el propósito de fundar una Universidad y así le escribe a su amigo Raimundo Ramírez el 29 de octubre de 1903; …De instrucción pública sale y ha de servir, si los republicanos nos prestan su apoyo pienso seriamente fundar, con el concurso de los más competentes profesores de esta capital, la Universidad libre al estilo Alemán”. Idea que no se cristalizó por los avatares de la política, la temprana muerte violenta del general, pero fue el general Benjamín Herrera quien en últimas la creo, en la Convención de Ibagué, en el año de 1922, lo que hoy se conoce como la “Universidad libre de Colombia”, iniciando labores el 13 de febrero de 1923.
Ahora bien, en el demonio del ensayo en la obra de Otto Morales Benítez, de Ricardo Sánchez, (2001). Este manifiesta “Es un libro sobre libros. De lecturas y diálogos. Constituye la continuidad de un ejercicio, de pensar sobre la actividad de escritores, principalmente contemporáneos de Colombia”. Y esa revisión temática que se ha realizado en este escrito, nos ha mostrado que cada uno de los autores cualquier que él sea, tiene una visión desde sus cargas emotivas, tal como lo dijo Morales Benítez en la obra de Ayala Poveda. El ¿Por qué, y el para qué se escribe?. Como un oficio, como un reto, como una actividad intelectual, como una postura ideológica y política, como un interés de manifestar algo. Y en atención “que en Colombia hay que escribir de historia, de novela, de geografía de filosofía, teatro como lo afirmaba Uribe Uribe”, y ha sido el ensayo, primordialmente, un género de los pensamientos, para el escrutinio y reflexión, para la valoración y el juicio, para la crítica y la polémica, para el diálogo y el acuerdo, para la divulgación, la síntesis y la formulación de tesis. Es un ejercicio de escritores  como intelectuales del pensamiento. Sánchez Angel (2001, 28).  En los último años, estamos viviendo un duro cuestionamiento al dogmatismo científico. A una bancarrota de las pedagogías tradicionales, a la crítica del manual y sus similares.  Se está gestando al compás de una modernidad democrática en todavía pocos, pero significativos investigadores y profesores, una toma de conciencia grande  sobre la importancia de la escritura, del profesional como escritor y por lo tanto de los  géneros, estilos, formas de escribir. Porqué investigar, divulgar, leer, analizar y argumentar es sobre todo escribir” Es ha sido y deberá ser siempre el norte mediante el cual se construyan discursos escritos para ser sometidos a la confrontación de pares, para generar debate académico y epistemológico. No sobran palabras para designar a Morales Benítez como investigador, descubridor, divulgador y agitador de ideas y en temas de nuestra cultura en sus diversas dimensiones.
Escribir sobre literatura ha sido otra de sus pasiones y así se está evidenciando en el recorrido temático que también realiza Ricardo Sánchez en este libro “el demonio del ensayo”, en el que igualmente, se insertaron escritos de diversas temáticas, pero con un solo hilo conductor; el ensayo, es decir forma de escritura que ha generado debates.
Obsérvese como en el capítulo V, titulado la  La guerra y la paz”, en una frase lapidaria se lee: “En Colombia, como se desenvuelve el conflicto, no ganará ni el gobierno ni la revolución”. Rafael Uribe Uribe. Manifiesto  por la paz de New York, en plena Guerra de los Mil Días. Afirmación que hoy tiene plena vigencia ante un conflicto armado que supera más de medio siglo y que parece no tener alternativa de solución en razón a las posiciones radicales del Gobierno y la subversión.  
En la conclusión en el último párrafo  de la página 76,  se lee. “Esta política  internacional es la que destruye, por una de irresponsabilidad. No en vano la leyenda le atribuye  al gramático-literato-presidente (el usurpador”, lo llama Morales Benítez) la expresión cínica: “Me entregaron un país, ahí les devuelvo dos”, frase del Presidente Marroquín complemento de la de Roosevelt: I took Panamá. Morales Benítez. “Los partidos, panamá y la guerra larga”. Y no es para más, como desde las decisiones equivocadas de los gobernantes y ante las presiones del capital, se entrega la soberanía y los recursos naturales, historia que podrá ser revisada ampliamente en el libro “Uribe Uribe y Panamá: altura moral, política y jurídica de la patria”, publicado por la Universidad Industrial de Santander. En el que se señalan los pormenores de las decisiones del gobierno, desde una completa investigación y en dos tomos: los debates en el Congreso, las cartas cruzadas. Es decir, una serie de documentos que tendrán que ayudar a formar la inteligencia y consolidar el destino de la patria, no en términos políticos, sino sociológicos son materias que dominan estos dos personajes, y de ayuda a esta reflexión desde donde se debe contextualizar la historia de este período, que como el descubrimiento de América, se entregó, regaló de manera vil un patrimonio, generador de riqueza y desarrollo y de comunicación de Colombia con el mundo.
Por lo que será necesario, entonces, volver sobre este último libro, a fin de conocer más en profundidad una de las grandes preocupación del pensador, humanista y hombre público Rafael Uribe Uribe.
Ahora bien, el compendio de escritos con este sugestivo del “Demonio del ensayo en la obra de Otto Morales Benítez” (2001), es la mejor disculpa para sentar posiciones luego de una bien documentada investigación.
Por lo que el “El ensayo ensancha la perspectiva intelectual del universo”, lo que puede significar que, a partir de la construcción de ideas y argumentos, se podría validar, entonces, unas posturas que pueden ser defendibles o no. Que han sido las que han resultado a partir de escudriñar algunos documentos que hablan de la obra de Uribe Uribe, y de Otto Morales Benítez.
Augusto Escobar Mesa. En su libro “Interrogantes sobre la identidad cultural Colombiana”. Diálogo con Otto Morales Benítez (2006). Lo define como maestro del ensayo, la crónica y de la comunicación personal. Lo es, también de la conversación y del optimismo. Nadie como él ha creído tanto en este país y en el destino de América.  (14). De este libro, sólo se revisarán algunos apartes de la entrevista y que tiene relación con el tema del ensayo, como lo son los de Uribe Uribe, en el capítulo III, Espíritu atento a la vida cultural y política.  Donde se manifiesta que: El humanismo base del arte de la oratoria. La formación de los políticos en la oratoria, es la pregunta que formula Augusto Escobar; tenía que ver con la formación humanística, esto para contrarrestar la pobreza mental y discursiva de la clase política de las últimas décadas, lo afirmó el humanista Uribe Uribe y hoy se evidencia, plenamente en los cuerpos colegiados de las regiones del país. Al responder esta pregunta, afirma: Todo se originó a raíz de un discurso sobre Uribe Uribe, responde Morales Benítez, pensó que tendría consecuencias, toda vez que estaba estudiando Derecho en una Universidad Católica. Pero en vez de una reprimenda, obtuvo una felicitación por parte del rector, pero con las siguientes observaciones:  “No se le olvide que para hablar bien se necesita tener sólidas bases humanísticas y venir de muchas lecturas de novela y poesía. La primera continuó el rector, ofrece la técnica de presentar una idea o un hecho varias veces, desde diferentes ángulos y esto es necesario para que un principio ideológico, una tesis de gobierno, un enunciado internacional, cultural o político, llegue a ser comprendido por las masas. Es una manera de acercarse al entendimiento colectivo y poder influir en las fuerzas comunitarias. La segunda, la poesía, le da belleza formal a las palabras; le enseña a ordenarlas estéticamente, le da precisión a lo que expresa…” No puede hablar bien quién no conoce el valor del lenguaje ni la incidencia de las doctrinas en el mundo social”. (81).  Agregándose que se hace necesario de mucha formación en los diferentes niveles para que los estudiantes adquieran una cultura del estudio, la lectura y la investigación.
Ya para concluir, entonces, luego de esta revisión sistemática podemos afirmar que a lo largo de las jornadas académicas de la “Cátedra Otto Morales Benítez”, el segundo semestre de 2008, a la fecha, inaugurada por el expresidente Belisario Betancur y Otto Morales Benítez, se han escuchado diversas posturas y afirmaciones de personajes de talla nacional e internacional (Marco Gerardo Monroy Cabra, Jaime Arrubla Paucar, Javier Ocampo López, Eduardo Pizarro León Gómez, Juan Manuel Ospina, Alejandro Reyes Posada, Olympo Morales Benítez, Ernesto Samper Pizano, ex presidente de la república, quien en su conferencia denominada; del conflicto al posconflicto. Los conflictos del hombre, la violación de sus derechos humanos, originados por los grupos armados al margen de la ley, llámense guerrilla, narcotráfico, paramilitares, bandas criminales, quienes, a pesar de la desmovilización de un alto número de miembros de estos grupos, y de aquellos que han atendido las políticas de desmovilización, pareciera ser que el país está atravesando otros aires, que consolidarán la paz y convivencia de los ciudadanos.
Ahora bien, tal como se ha analizado en los escritos que sirvieron como sustento teórico y contextual para la construcción de este ensayo, así como los hechos políticos, históricos, culturales, sociales, políticos y jurídicos, evidencian que cada una de los sucesos que han marcado la vida del país, las líneas de tiempo y las cronologías han sido instrumentos fundamentales, para que se analice y reflexiones sobre la historia del país, la que ha estado marcada por grandes sucesos. el período conocido como la violencia (1946), el Bogotazo (1948), la violencia (1958), el frente nacional (1960), el auge delos grupos guerrilleros (1970), la desmovilización de estos en los gobiernos de Betancur, Virgilio Barco Vargas y César Gaviria Trujillo, y, posteriormente, en la mutación y/o transformación en bandas criminales.
Se requiere entonces, como lo afirmaba el pensador Uribe Uribe la consolidación de los partidos para que le ayuden al gobierno de turno a cumplir su misión constitucional. Ahora bien, dentro del análisis propuesto en este ensayo, el contexto, en el cual se presentaron un sin número de guerras civiles, desde finales del siglo XIX, y principios del XX, confrontaciones que han ocupado muchas horas de desvelo por parte de Uribe Uribe y Morales Benítez, este tuvo la oportunidad de haber sido Ministro de Agricultura en el Gobierno de Alberto Lleras Camargo, y recoger allí junto con el  Ministerio de Trabajo que también dirigió los aportes para una para una sociedad mejor de conformidad con los pensamientos, formulados en el manifiesto de 1912, pregonados por el estadista Rafael Uribe Uribe, quien sin formación militar participó en la Guerra de los Mil Días, en la que se destacó, y como hombre del campo, fue defensor de los más pobres.  Razón por la cual siempre hay que volver sobre las siguientes palabras. “…Conocer e investigar la realidad social hoy requiere un bagaje teórico y metodológico adecuado al grado de complejidad desarrollo y posibilidad que tal realidad contiene…”[17], y es de esta clase de reflexiones, que se debe analizar y conocer la historia de este país.
Luego de la revisión teórica y conceptual de los escritos publicados entre 1974 y 2011, por Morales Benítez, y, luego, de la reflexión sobre la vida y obra de un buen liberal, un humanista y un pensador como fue Rafael Uribe Uribe, y un gran ciudadano, tiene y debe ser consultado, de manera  permanente, por aquellos quienes estén comprometidos, desde su formación,  lo primero identificar con ojos de investigador juicioso y serio sobre los efectos de las decisiones equivocadas de los gobernantes, y de aquellas personas quienes acceden a los cargos de representación. Las disputas políticas, el poder de la iglesia Católica, la constitución política de 1886, los gobierno de Nuñez y la Regeneración Conservadora. Es decir, desde las disputas partidistas, donde los partidos tradicionales liberales y conservadores (1904), a pesar de las circunstancias han contribuido desde sus ideologías a que cada uno de los Gobiernos puedan cumplir su plan de gobierno.
Como se ha sostenido, en múltiples oportunidades, los Colombianos de a pie, no entendieron en qué consistía esa aparente libertad democrática, en que hubo partidos y movimientos políticos, que, al parecer, representaban grandes sectores de la población. Pero como se ha estudiado y analizado esa proliferación de partidos, movimientos, organizaciones, grupos y empresas políticas, que ha favorecido la Constitución de 1991, discriminando ideológicamente la manera de hacer política. Por lo que es desde el liberalismo clásico, hasta el liberalismo con tinte socialista. Por eso revisar la obra y/o los escritos sobre Rafael Uribe Uribe, ha sido una maravillosa oportunidad para escudriñar y aprender, que mientras no haya consensos, el respeto por el otro, y saber escuchar no va a ser posible  que el país transite al anhelado pos conflicto.
Bibliografía
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Webgrafía



[1] Coordinador de la Cátedra Otto MORALES BENITEZ y de la revista Notas de derecho. Catedrático de la facultad de ciencias jurídicas, sociales y humanísticas de la Fundación Universitaria del Área Andina, Conduce las cátedras de Civil General y Personas. Orienta la asignatura de Sociología Jurídica. Ha sido distinguido con los títulos en la especializaciones den Pedagogía y Docencia Universitaria, así como en Derecho de familia.
[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Teoria_de_los_actos_de_habla. Un acto de habla es un tipo de acción que involucra el uso de la lengua natural, y está sujeto a cierto número de reglas convencionales generales y/o principios pragmáticos de pertinencia. Es una de las primeras teorías en pragmática de la filosofía del lenguaje. Su formulación original, se debe a John Langshaw Austin en su obra póstuma Cómo hacer cosas con palabras. Recuperada el 16 de marzo de 2012. Hora: 7:00 p. m.
[3] Monroy Cabra, Marco Gerardo. ‘El Derecho Precolombino de Morales Benítez: una obra única, de capital importancia’. En: Morales Benítez Olympo, Eastman Barona, Carlos Patricio. Compiladores. Conflicto ¿motor o freno del desarrollo?. Tomo II. Trabajo de posesión como miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia, diciembre 3 de 2007, Bogotá.
[4] http://www.humanet.com.co/pereira/peiuribe.htm. Recuperada el 14 de marzo de 2012. Hora: 9: 00 p. m.
[5] http://www.guiaturisticaderisaralda.com/parques.html. Recuperado el 14 de marzo de 2012. Hora: 8:30 p. m. 
[6] Denominación de una serie de establecimiento comerciales dedicados a la venta de ropa usada, así como elementos de segunda mano, restaurantes.
[7]http://www.mineducacion.gov.co/observatorio/1722/article-194383.html. Los diez colegios más antiguos de Pereira. En 1864, doña Josefa Niño de Ormaza, madre de don Jesús María, fundó una escuela privada en la que vieron las primeras letras muchos de los niños de aquella época. Posteriormente don Jesús María Ormaza, fue nombrado como su director (Según relata en su libro "Pereira Viva, tomo 2", de Mario Montoya Agudelo), local de la escuela ubicado en el costado oriental de la Plaza de Bolívar, la que funcionó en forma mixta hasta 1870. 1. Colegio Compañía de María La Enseñanza. Abrió sus puertas en 1926, inició labores el 5 de febrero de 1926, como primer colegio femenino de la ciudad. Con 112 alumnas internas. 2. Colegio Oficial de Varones. Deogracias Cardona. Fundado por don Deogracias Cardona. Su primer rector fue don Pedro J. Marín. 3. Colegio Salesiano San Juan Bosco. En 1955, llegó a Pereira la comunidad salesiana se inició la llamada "Operación de Don Bosco", el colegio inició labores el 8 de febrero de 1956, con 150 alumnos. Ahora funciona en Dosquebradas.4. Colegio Rafael Uribe Uribe. 5. Gimnasio Pereira. Entre los años 1947 y 1951, el Gimnasio Pereira nació de la inquietud de cuatro padres de familia que quisieron brindarle a sus hijas y a la mujer pereirana, la oportunidad de prepararse académicamente al mismo nivel que los hombres. 6. Colegio De La Salle. En 1938, su primera sede fue la casa de don Emilio Echeverri y doña María Carvajal de Echeverri, situado en la calle 19 con carreras 10 y 11. Los bachilleres de la primera promoción fueron después distinguidos profesionales en Medicina, Derecho y Química. 
7. Colegio Calasanz Pereira. El 7 de febrero de 1960, fue la inauguración, y el 8 de febrero se iniciaron las clases con 199 estudiantes. 9.  Instituto Técnico Superior.
Inició labores el 10 de abril de 1943 con un número de 100 alumnos. La primera promoción egresó en 1947 con el título de expertos, al cursar los cinco años de bachillerato. 10. Escuela Boyacá. Conocida como la Escuela de las Hermanitas, Inició sus labores el 16 de febrero de 1904. Desde 1938, la escuela funciona en la carrera 5a con calle 21 con el nombre de Escuela Boyacá. Recuperada el 16 de marzo de 2012. Hora: 11:30 a. m.
[8] Ibid
[9] Fundación Universitaria del Área Andina. Facultad de ciencias jurídicas, sociales y humanísticas (Folleto promocional). Pereira, 2010.
[10] Idem
[11] Bernal León Gómez Jaime. “Otto Morales Benítez: El ensayo como instrumento de expresión”. En: Morales Benítez Olympo, Eastman Barona, Carlos Patricio. Compiladores. Humanismo ejercicio dinámico del pensamiento. Tomo I. Conferencia leída en esta ciudad el 25 de septiembre de 2008.
[12] Idem
[13] http://www.wordreference.com/definicion/antología. 1.  f. Libro que contiene una selección de textos literarios de uno o varios autores y, p. ext., cualquier medio (libro, disco o colección de discos, exposición, etc.) que incluya una selección de obras artísticas:
me han regalado una antología de poesía hispanoamericana. 2.
de antología loc. adj. Extraordinario, digno de ser destacado:
el portero hizo un paradón de antología. Recuperada el 19 de marzo de 2012. Hora: 11:30 a. m. En esta caso en concreto se han recogido diversos escritos de Rafael Uribe Uribe. 
[14] Fundación Universitaria del Área Andina, el Centro Otto MORALES BENÍTEZ- Centotto: libertad y pensamiento y la Cátedra Otto Morales Benítez, miércoles 22 de febrero de 2012, trigésima jornada académica. Conferencia: Política Laboral y Reforma Agraria (Profundas reformas desde la Provincia).  Facilitador: Otto Morales Benítez. Pereira.

[15] http://es.wikipedia.org/wiki/Ministro_plenipotenciario. Es un ministro plenipotenciario es un representante acreditado de un estado extranjero en otro país, no disfruta del rango de embajador, categoría inmediatamente superior, junto con nuncio y legado, según el derecho internacional moderno. La convención de Viena de 1961, en su artículo 14 dice así: Los jefes de misión se dividen en tres clases: a. embajadores o nuncios acreditados ante los Jefes de Estado, y otros jefes de misión de rango equivalente; b. enviados, ministros o internuncios acreditándose los Jefes de Estado; c. encargados de negocios acreditados ante los Ministros de Relaciones Exteriores.
[16] Ministerio de Educación Nacional. Instituto Colombiano de Cultura. El pensamiento político de Rafael Uribe Uribe. Antología. Selección y prólogo de Eduardo Santa. No. 155. Bogotá. 1974. Texto del que se tomaron algunas ideas que sustentan la primera parte de este ensayo.
[17] Berian Josetxo. Profesor Universidad de Navarra.  Otto Morales Benítez. Alcance y sentido de la Ottoniana. En: Morales Benítez Olympo, Eastman Barona, Carlos Patricio. Compiladores. Humanismo. Ejercicio dinámico del pensamiento. Tomo I. Pág. 35. Bogotá.